LA FRASE:

"Tenemos diferencias conceptuales entre los gobiernos de la región, pero todos buscamos el mismo objetivo: mejorar el bienestar de nuestra gente. Debemos buscar los denominadores comunes entre nosotros y así multiplicaremos la relevancia de América Latina en el mundo".

Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos

viernes, 17 de agosto de 2012


LA AGUDIZACIÓN DE LA POBREZA COMO CONSECUENCIA DEL CONFLICTO ARMADO EN PERÚ

Alfonso Mendoza Huamán*


“La paz y la prosperidad están inextricablemente ligadas y depende la una de la otra. La paz alienta las inversiones y permite el desarrollo social y económico. Los conflictos destruyen vidas, oportunidades y entornos y pueden ser uno de los obstáculos más importantes al desarrollo sostenible, ya que en cuestión de horas o días pueden dar al traste con lo que se ha tratado años o decenios en poner en pie”.

                                   Comité de Seguridad Alimentaria Mundial 2005.


En conflicto armado desatado durante dos décadas, entre 1980 al 2000, ha sido uno de los hechos más catastróficos que le ha tocado vivir a pueblo peruano. Ha pasado una década de “culminado” el conflicto armado, sin embargo pareciera que no se aprendió del lastre social que ha generado sumiendo a miles de  familias, asentadas sobre todo en la sierra andina, en la pobreza y extrema pobreza; condición en la que aún se mantienen los departamentos más afectados como Ayacucho, Apurímac y Huancavelica[1], entre otros a pesar del auspicioso crecimiento económico experimentado por Perú en la última década. 

EL CONTEXTO HISTÓRICO
En la comunidad de Chuschi en el departamento de Ayacucho, en mayo de 1980, y en vísperas de las elecciones nacionales, se perpetro el primer atentado terrorista del Partido Comunista Peruano – “Sendero Luminoso” (PCP-SL), que dio inicio de manera violenta a su denominada “guerra popular”, lo acontecido en los años posteriores es harto conocido: cientos de familias desplazadas, pueblos abandonados y empobrecidos, generaciones condicionadas a vivir traumatizados de por vida; vale decir, se perpetro una sistemática violación de derechos humanos.

¿Por qué Chuschi en Ayacucho? La comunidad de Chuschi era uno de esos típicos pueblitos de la sierra del ande peruano empobrecidos, era una comunidad, como muchas otras hasta ahora, históricamente olvidada por el Estado y para SL era estratégico hacer visible esa desigualdad existente entre los pueblos más recónditos del ande y la capital Lima; además, en Ayacucho existía una clase dirigencial de célula del PCP-SL de élite universitaria que desde los años setenta ya habían desplegado todo un trabajo de adoctrinamiento radical aislado principalmente con estudiantes y docentes universitarios. “En los primeros años de la década de 1970, precisamente cuando los demás pequeños partidos que conformaban la izquierda peruana de entonces deciden "ir a las masas", SL se repliega hacia la universidad de Ayacucho donde su líder máximo, Abimael Guzmán, y el núcleo inicial de SL se abocan al estudio del marxismo” (Degregori 1991). El descontento y frustración de muchos jóvenes fue aprovechado por los “senderistas” para arremeter contra el Estado, pues sobre todo fueron cándidos jóvenes habidos de poder amparados en su ideología dogmática radical ensoberbecida quienes estaban enrolados en los grupos terroristas.

Lo acontecido en los siguientes años, fue una hecatombe; al militarizarse el conflicto la violencia se desato de ambos bandos: por parte del Estado con las fuerzas armadas y por la de los terroristas mediante Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) y en el medio una población desprotegida y en vilo  permanente en medio del terror.


LOS POBRES COMO VICTIMAS DE LA VIOLENCIA
La Comisión de la Verdad y Reconciliación(CVR),  conformado por el gobierno transitorio de Valentín Paniagua en 2001, concluyó que el conflicto armado interno genero más de 69 mil muertos o desaparecidos a manos de las organizaciones subversivas o por obra de agentes del Estado peruanos en esas dos décadas. A los peruanos nos ha tocado palpar la vehemencia con la que podemos actuar entre compatriotas en situaciones de contradicción y tensión social; sin embargo, la situación y condición de los pobladores asentados en la sierra andina no ha cambiado mucho,  los altos niveles de pobreza y extrema pobreza aún persisten y los niveles de desigualdad son muy notorios entre un poblador del ande y otro de la costa. ¿Cómo ha determinado y condicionado el conflicto armado en el desarrollo de los departamentos más afectados? Pues de manera muy categórica.  

El conflicto armado tuvo consecuencias devastadoras para muchas personas y de toda índole, aunque la violencia efecto de manera distinta a las mujeres y los hombres. La sistemática violación de derechos humanos implico el reclutamiento forzado, detenciones arbitrarias, torturas físicas y sicológicas, desaparición forzada,  masacres y ejecuciones extrajudiciales. La CVR informó también que de 538 casos de violación sexual, 527 fueron perpetrados contra mujeres y 11 contra hombres; pero se asume que fueron más los casos de violación sexual que no se denunciaron por diversos motivos como el miedo a la represión; las mujeres sufrieron también, y de forma especial, por la desaparición y muerte de sus familiares. Además los crímenes que sufrieron niños y niñas ha tenido un impacto diferencial sobre las mujeres, el informe de la CVR reveló que el 12.8% del total de los casos de violaciones de derechos humanos fueron perpetrados contra niños y niñas  siendo la violación sexual, los secuestros, los reclutamientos forzados y los asesinatos los delitos más comunes.

Sin embargo, para entender la magnitud de lo que ha generado y ha significado para los sectores de la población peruana más empobrecidas el conflicto armado durante las dos décadas, es insoslayable concebirlas en el contexto histórico sociocultural de población indígena, pues si los indígenas históricamente han sido excluidos, marginados y avasallados desde la época de la colonia y la constitución de la república, lo cual hasta ahora es un lastre social, el conflicto armado ha significado la agudización de esa exclusión social, racismo y rechazo por lo indígena, lo rural, lo andino. Las zonas donde se desato el conflicto armado, revelaron una relación directa entre la condición de pobreza y exclusión y la posibilidad de ser víctima de violencia (R. Ames 2005). Por ello, no es una casualidad que entre los departamentos que fueron más afectados por la violencia (Ayacucho, Junin, Huanuco, Huancavelica y San Martín) llegan al 85% de las victimas totales del conflicto armado y tampoco es casualidad que del total de la victimas el 75% tenían como lengua originaria el quechua u otras lenguas nativas; pero tal vez lo más lamentable haya sido que no se entendió como una tragedia nacional lo que padecían los sectores de la población más pobre sino hasta cuando la violencia y el terror llego a la capital Lima. Ese mismo sentimiento de racismo, desprecio e indiferencia aún están arraigados en algunos sectores de la sociedad peruana y esos son algunos de los factores determinantes del porque persiste la desigualdad, la exclusión social, la pobreza y extrema pobreza sobre todo en la zona andina y rural.  

La pobreza, que es también una forma de violencia porque es una muerte injusta y prematura en vida, se evidencia en el poco o ningún acceso a derechos como: educación, salud, vivienda, empleo; la pobreza y extrema pobreza atenta contra la dignidad humana de muchas personas, y paradójicamente su existencia, no es un hecho natural, sino obra de manos humanas; la pobreza –como diría el conspicuo teólogo Gustavo Gutiérrez- no es un destino, es una condición; no es un infortunio, es una injusticia. En estas circunstancias, comprender la pobreza y su vinculación con las consecuencias del conflicto armado, nos obliga a entender el problema no sólo desde el aspecto económico, sino en sus componentes: étnico, cultural, de género, y sobre todo en la privación de las capacidades humanas para generar capital social. Cuando nos referimos a la desigualdad en términos más amplios, hacemos referencia a los contrastes sociales en aspectos como: derechos, libertades, capacidades, oportunidad, entre otros; que son condiciones determinantes para el bienestar social y el desarrollo.


DESPUES DEL INFORME DE LA CVR
Las cifras nos demuestran que en el Perú en la última década esta experimentando un crecimiento económico sostenido en promedio de un 5.7% de PBI; sin embargo es uno de los países más desiguales en Latinoamérica[2], la realidad en la que se encuentran los departamentos más afectados por el conflicto armado y que son los departamentos donde persisten los más altos índices de pobreza y extrema pobreza, nos demuestra que no se ha transferido en igual magnitud esta “bonanza económica”, evidenciando que hay una “crisis distributiva” he­cho que podría ser explicado por la ineficiencia del gobierno para la implementación de políticas de protección social y reducción de la pobreza y extrema pobreza; esta lectura de la realidad evidencia que el crecimiento sin redistribución puede desencadenar inestabilidad social y econó­mica por los niveles de desigualdad existentes.

Sin duda alguna, el conflicto armado ha frenado drásticamente el proceso de desarrollo de los departamento más empobrecido, pues sectores de la población afectados por la violencia sufren actualmente una u otras formas de secuelas psicosociales, lo que debilita sus capacidades de desarrollarse y superar las heridas del pasado; aunque el Estado peruano ha implementado  mecanismos de reparación paulatina, estos aún son muy lentos por lo que la deuda con las víctimas de la violencia aun es algo pendiente. No se trata de un favor hacia las víctimas, sino cuestión de dignidad y  derechos humanos, esos mismos que fueron avasallados sistemáticamente  durante el periodo del conflicto armado.

Aunque el conflicto armado en el Perú ha cesado, no podemos decir que el terrorismo se haya erradicado, pues aún existen remanentes de Sendero Luminoso que ahora están asentados en la zona del Valle del Rio Apurímac y Ene (VRAE) y tienen vínculos directos con el narcotráfico; si desde el gobierno no se afronta decididamente esta situación, siempre estará latente la posibilidad de desencadenar nuevamente un conflicto armado y todo lo que ello implicaría al afectar decisivamente la construcción y reconciliación de las zonas más afectadas  y condicionaría nuevamente la democracia y la pluralidad de un país de todas las sangres que avance por el camino del desarrollo y la equidad.

Para no olvidar la época de violencia durante el conflicto armado no sólo basta haber juzgado a los responsables quienes ahora purgan condena; sino, es preciso comprender que se puede convivir en paz  y para ello es indispensable que el Estado defienda, promueva y respete los derechos humanos garantizando su accesibilidad a los ciudadanos sin distinción alguna, pues la prevención sostenible y a largo plazo de los conflictos armados guardan una relación directa con ésta premisa fundamental.  


* Comunicador Social, egresado de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco-Perú, y Master en “Desarrollo y Cooperación Internacional” por la Universidad del País Vasco, Bilbao – España.
[1] Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI-Censos 2007), los siete departamentos con mayor índice de pobreza en el Perú son: Huancavelica (85.7), Apurimac (69.5), Ayacucho (68.3%), Puno (67.2), Huánuco (64.9), Cajamarca (64.5) y Pasco (63.4).
[2] . Perú en la última década ha registrado un crecimiento económico promedio del 5% anual de PBI y en el último informe del PNUD 2010 se ubica en el puesto 63 como país de IDH medio alto; sin embargo, cuando se le aplica el IDH por desigualdad, retrocede 26 puestos, se ubica en el lugar 89; vale decir a pesar de sus sostenido crecimiento económico, es el país más desigual de Latinoamérica.


BIBLIOGRAFÍA

AMES, BERISTAIN, CUELLAR, DOMINGUEZ, MACK Y TAPPATA. “Verdad, Justicia y Reparación: desafíos para la democracia y la convivencia social”. IIDH-IDEA. 2005.  

Comisión de Entrega de la CVR. “Hatun Willakuy: versión abreviada del informe de la CVR-PERÚ”. Lima 2004.

Comité de Seguridad Alimentaria Mundial. “El vínculo entre los conflictos y el desarrollo: un reto para el proceso de los ODM”. FAO 2005

DEGREGORI, Carlos Iván. “Juventud Rural Peruana: entre dos senderos”. CEPAL 1993.

GUILLEROT y RUBIO-MARIN. “Para no olvidar más: mujeres y reparación en el Perú”. APRODEH, DEMUS, PCS. Lima 2007.

MENDIA AZKUE, Irantzu. “Género, Rehabilitación Posbélica y Construcción de la Paz”. UPV/EHU-HEGOA. Bilbao 2010.

jueves, 13 de octubre de 2011

LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL EN EL PERÚ EN SU ENCRUCIJADA

Alfonso Mendoza Huamán*

            La Cooperación Internacional Para el Desarrollo desde su surgimiento, en la segunda mitad del siglo XX, hasta nuestros días está experimentando reconfiguraciones influyentes de manera indistinta en  las relaciones entre los países donantes y receptores de la ayuda al desarrollo. Aunque la ayuda en sus inicios se enfocó como un instrumento de política exterior y de seguridad, más que un instrumento de desarrollo, en estas dos últimas décadas, a medida que fue evolucionando también la dimensión y conceptualización del desarrollo, está influenciando de manera determinante en las políticas públicas de desarrollo de los países, sobre todo de quienes están en vías de desarrollo como Perú, en el marco de la agenda actual de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la agenda de la eficacia de la ayuda recogida en la Declaración de París. 
            En ese contexto, y en el nuevo marco de política y gestión de la cooperación internacional captada por el Perú , mediante la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) se ha realizado el estudio denominado “Incidencia de la Cooperación Internacional Para el Desarrollo en el Perú 2004-2009” con el objetivo de analizar la incidencia de la cooperación internacional para el desarrollo en el Perú tomando como referencia principal los informes de la APCI, desde su constitución, como ente rector de la cooperación técnica internacional en el Perú. En esta primera entrega, a continuación develamos los principales hallazgos de la investigación realizada.

EL PERÚ EN EL CONTEXTO LATINOAMERICANO
América, sobre todo los países latinoamericanos de ingresos de renta baja y renta media baja, históricamente se ha ubicado como el tercer continente receptor de la ayuda, después de África y Asia. Durante la década del sesenta al setenta, la ayuda al desarrollo captada por América osciló en un promedio de 15% del total de la ayuda distribuida en los cinco continentes. A partir del inicio de las década del setenta, aunque se incrementó ligeramente en términos reales la cantidad de la ayuda, que por ejemplo en el año 1974 alcanzo un monto de 1,123 millones de dólares, la proporción distribuida al continente americano en función al total de la ayuda distribuida a nivel global,  disminuyó por debajo del 10%. Esta tendencia, en términos porcentuales se ha mantenido a lo largo de estas últimas décadas hasta la fecha.

Referente a los principales receptores de la ayuda, Perú se ubica como el tercer receptor de la ayuda a lo largo del último medio siglo, después de Bolivia y Nicaragua,  habiendo acumulado un promedio de 12,500 millones de dólares americanos entre 1960 a 2009; vale decir, un promedio de 250 millones de dólares americanos anuales. Sin embargo, en términos reales, la cantidad de ayuda captada en el último quinquenio se ha visto disminuida año tras año principalmente por dos motivos: primero, el Perú a partir del año 2001 está experimentando un crecimiento económico paulatino y sostenido en un promedio de 5.7% anual de su PBI; esta situación ha determinado su clasificación de país de renta media baja a país de renta media alta a partir del año 2008 según el Banco Mundial, situación que a su vez determina la priorización de la ayuda al desarrollo de los principales países y organismos multilaterales donantes; segundo, el desenlace de la crisis internacional del año 2008 repercutió en el presupuesto de la ayuda al desarrollo del año 2009 y los años subsiguientes hasta la fecha. Referente a lo segundo, los países receptores de la ayuda en América Latina, por la crisis económica internacional desatada en 2008 y por el estado de incertidumbre actual, han mostrado una preocupación legítima dado que las tendencias de la ayuda avizoran una disminución paulatina, lo cual evidencia la incoherencia de las políticas de la ayuda al desarrollo que se orientan de manera exclusiva según el ingreso nacional bruto per cápita. Este espejismo en la percepción de la realidad, que se limita a considerar el nivel de renta por habitante como indicador determinante, resulta siendo pernicioso porque oculta los altos niveles de desigualdad(1) e inequidad en las que están sumidos muchos países latinoamericanos de renta media como es el caso peruano(2)). 

EL VOLUMEN DE LA AYUDA Y SU DISTRIBUCIÓN ENTRE 2004 - 2009
En el continente americano, los cinco principales países por orden de cantidad total de recursos recibidos para ayuda al desarrollo en estos seis años analizados son: Nicaragua (5,098 millones de dólares), Colombia (4,986 millones de dólares), Bolivia (4,109 millones de dólares), Haiti (4,040 millones de dólares) y Honduras (3,428 millones de dólares); el caso del país colombiano como uno de los principales receptores de la ayuda, a pesar de estar catalogado como país de renta media alta, se debe principalmente a que ingentes recursos son canalizados para contrarrestar las consecuencias que genera el conflicto interno en la que está sumido desde hace décadas y combatir el narcotráfico. De estos cinco países, Nicaragua, Bolivia y Honduras, están clasificados como países de renta media baja y Haiti es el único considerado como país de renta baja. Perú, se ubica como  el sexto país que ha recibido ayuda al desarrollo entre el 2004 y 2009 habiendo acumulado un monto total de 2,590 millones de dólares por concepto de ayuda; de los cuales, por tipo de cooperación, un promedio de 30% es de carácter privado y un 70% de carácter oficial. En Cuadro N° 01 podemos apreciar la información concreta sobre los flujos financieros recepcionados y ejecutados por Perú durante los años 2004 al 2009 por tipo de cooperación oficial (bilateral y multilateral) y privada, según los informes publicados por la APCI, desde su constitución.
  
CUADRO N° 01

Cooperación Internacional Captada por el Perú 2004-2009 Desglosado (millones de USD)
AÑO
2004
2005
2006
2007
2008(*)
2009(*)
 TOTAL
390,013
584,610
495,616
500,531
497,555
375,282
 OFICIAL
279,832
500,203
340,125
325,814
327,000
219,652
 Bilateral
219,615
451,964
301,722
292,024
293,087
173,215
 Multilateral
60,217
48,239
38,403
33,790
33,913
46,437
 PRIVADA
110,181
84,406
155,491
174,718
170,555
155,630

(*)  Datos preliminares y aún en revisión por la APCI
Fuente: Informes APCI 2004-2009
Elaboración Propia

Realizando un análisis cuantitativo, durante este periodo de estudio se evidencia que el mayor flujo de la cooperación internacional, tanto privados como oficiales, se canalizó anualmente al departamento de Lima, que incluye a Lima metropolitana como Lima provincias, concentrando 360.6 millones de dólares entre los años 2004 al 2009 y que en términos porcentuales representa el 13% del total acumulado en este periodo, aunque en el año 2008 y 2009 capto consecutivamente el 20% anual de la ayuda. El segundo departamento en recibir la mayor cantidad de ayuda en el periodo analizado, fue Cusco, que llego a acumular la cantidad de 201.4 millones de dólares y en términos porcentuales significo el 7.3% del total de la ayuda. A esta clasificación le siguen Ayacucho, con 140.8 millones de dólares (5.1%); San Martín, con 124.4 millones de dólares (4.5%) y Piura con 110.4 millones de dólares (4%).  Estos cinco primeros departamentos que recibieron la mayor cantidad de la ayuda entre el 2004 y 2009, juntos concentraron el 34% de la cooperación, prácticamente la tercera parte del total.
El grafico N° 01, revela de manera contundente que, de los cinco primeros departamento que recibieron la mayor cantidad de cooperación internacional entre los años 2004 al 2009 (Lima, Cusco, Ayacucho, San Martín y Piura), tan sólo uno, el departamento de Ayacucho, se encuentra entre los tres departamento más empobrecidos del país, de acuerdo a las estadísticas de pobreza y extrema pobreza del INEI CENSOS - 2007. Del mismo modo, los datos analizados y sistematizados, también nos revela que, los cinco departamentos más empobrecidos de Perú (Huancavelica, Apurímac, Ayacucho, Puno y Huánuco) tan sólo acumularon el 20% del total de los recursos captados entre los años 2004 al 2009; vale decir, 490 millones de dólares en seis años, que a su vez equivale a un promedio de 16 millones de dólares por departamento al año. Queda evidenciado que la orientación de la cooperación internacional en el Perú a lo largo de estos años, ha sido priorizado por otros criterios, antes que combatir de manera decidida la pobreza y extrema pobreza.

INCOHERENCIA CON LAS POLÍTICAS DE COOPERACIÓN
Desde la creación de la APCI en 2002, y su implementación y operatividad en el año 2003, la agencia ha hecho esfuerzos para establecer lineamientos de política exterior dirigidos a fortalecer la cooperación internacional en el Perú en concordancia con los objetivos gubernamentales que a su vez permita ejecutar políticas sociales para sumar esfuerzos en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, fortalecer la democracia incipiente, y promover la institucionalidad y la estabilidad política y económica del país. En ese contexto de cambios en la política de cooperación en el Perú, en el año 2005 la APCI plantea una renovada visión e innovación, respecto a los años anteriores, en la gestión de la cooperación  estableciendo los Objetivos de Desarrollo Estratégico (ODE)[3] planteados en la Política Nacional de Cooperación Internacional en el Perú. Posteriormente, en el año 2006, estos cambios sustanciales conseguirían el respaldo gubernamental con la creación del  Sistema Nacional Descentralizado de Cooperación Internacional No Reembolsable Ley N° 28875; bajo estas normas actualmente se rigen las políticas de cooperación internacional en el Perú haciendo suyos además los principios de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la declaración de París sobre la eficacia de la ayuda al desarrollo como política de cooperación internacional.

Sin embargo, todo este discurso queda en el limbo si realizamos un análisis cualitativo sobre cómo ha incidido en el Perú toda la ayuda captada en el periodo analizado según los ODE, como política de cooperación gubernamental. Los datos analizados[4] reflejan que, la orientación del total de los recursos de la cooperación internacional según los ODE, alcanzo los 1,291.7 millones de dólares americanos. Los tres principales objetivos que captaron los mayores recursos según ésta orientación fueron: el objetivo 8 (garantizar el desarrollo sostenible y proteger el medio ambiente) que concentró 395.1 millones de dólares, en la segunda ubicación se encuentra el objetivo 6 (mejorar la salud y nutrición de la población para garantizar una vida activa y saludable) que acumuló la cantidad de 240.1 millones de dólares, y en la tercera posición se encuentra el objetivo 1 (desarrollar una red de protección social que resguarde el capital humano en situación de riesgo) que acumuló 106.1 millones de dólares en los tres años analizados.

Los datos son reveladores y reafirman nuestra hipótesis; pues se puede dilucidar que el ODE 1 (desarrollar una red de protección social que resguarde el capital humano en situación de riesgo), que está directamente vinculado a atacar la pobreza y pobreza extrema en el país, fue el tercer objetivo atendido, con tal sólo el 6.7% del presupuesto captado por la cooperación internacional en el Perú entre los años 2005 al 2007; esta proporción invertida en este sector, representa prácticamente la cuarta parte de lo que se orientó e invirtió en el ODE 8 (garantizar el desarrollo sostenible y proteger el medio ambiente) que fue el sector más atendido en el periodo de análisis. Esta incoherencia de la cooperación internacional con sectores de la pobreza y extrema pobreza, a pesar que existe una Política Nacional de Cooperación Técnica Internacional en la que –al menos en el discurso- se prioriza combatir este principal problema del país, se debe principalmente, entre otros motivos, a que gran proporción de los fondos captados como “ayuda al desarrollo” vienen condicionados para atender acciones orientadas a la promoción del “desarrollo alternativo” bajo el paraguas de inversión en la protección y cuidado del medio ambiente, cuando realmente son recursos orientados a generar las condiciones hacia una economía legal en zonas de cultivos de hojas de coca; vale decir, combatir el narcotráfico. Po ello, no es casualidad que departamentos como: Cusco, San Martín y Cajamarca; estén ubicados entre los principales departamentos que captan la mayor cantidad de los recursos de la cooperación internacional y que EEUU sea el principal país donante. Si quitamos esta modalidad camuflada de ayuda al desarrollo en la sistematización del flujo de la cooperación, sería muy evidente la disminución porcentual en términos absolutos. 

LOS PRINCIPALES DONANTES Y QUIÉNES SE RETIRAN…
Los datos sistematizados de la cooperación internacional canalizada por principales países donantes entre los años 2004 y 2008 nos revelan que Perú recepcionó y ejecutó la cantidad de 1,586.4 millones de dólares provenientes de un total de 34 países más la unidad política de la Unión Europea. El principal país donante en este quinquenio fue EEUU que canalizó la cantidad de 703.9 millones de dólares que en términos porcentuales representa el 44% del total de la cooperación oficial de carácter bilateral recepcionada por Perú, aunque se refleja una tendencia gradual a la reducción de su cooperación en los últimos años; seguidamente se ubican España y la Unión Europea con 223.4 y 187.2 millones de dólares respectivamente. En el Gráfico N° 02 se puede apreciar que estos tres primeros donantes juntos acumulan una proporción del 70% del total de la cooperación internacional recibida en el quinquenio analizado de entre 35 donantes. 

Otro aspecto importante apreciado es que, los 14 primeros actores se mantienen como donantes durante el quinquenio 2004-2008, aunque con considerables variaciones que explican la disminución financiera en el flujo total de año 2008; por ejemplo, el país japonés, de haber donado el año 2004 la cantidad de 11.2 millones de dólares, los siguientes años sus aportes disminuyeron paulatina y vertiginosamente hasta llegar a tan sólo un total de 210 mil dólares el año 2008; vale decir, en 2008 su aporte disminuyó drásticamente en un 98% respecto al año 2004. Similar situación se puede percibir en los casos de países como el de Bélgica, Países Bajos y Reino Unido que prácticamente van retirando su cooperación de Perú. De manera contraria, los incrementos de la cooperación canalizada por la Unión Europea, Italia y España son significativos; el país italiano prácticamente ha quintuplicado su donación para el año 2008 en referencia al año 2004, aunque sus aportes son pequeños en comparación a décadas pasadas, y el país español para el año 2008 prácticamente ha cuadruplicado su aportes en referencia al año 2007, y actualmente es el principal país donante de ayuda al desarrollo en el Perú. Finalmente, países como Alemania, Suiza, Finlandia y Francia, mantienen sus promedios de cooperación anuales de manera regular.
Respecto a los principales organismos multilaterales, los cinco principales organismos multilaterales cooperantes fueron: el FMSTM, UNICEF, PNUD, PMA y el BIRF; juntos canalizaron el 70% (131.6 millones de dólares) de toda la ayuda multilateral captada por el Perú entre el año 2004 al 2008 de entre los quince organismos con mayor presencia en Perú; el resto de los diez organismos multilaterales, concentraron tan sólo el 30% del total de la ayuda en el periodo analizado, equivalente a 56.7 millones de dólares. De manera global, el promedio de ayuda oficial realizada por los organismos multilaterales fue de una 14%, equivalente a un promedio de 43 millones de dólares anuales. 

Las cifras analizadas también revelan que, a diferencia de la cooperación oficial, la cooperación privada es creciente: si en el año 2004 la cooperación privada represento el 28% del total de la ayuda, el año 2009 ya representó el 41%. Entre las principales fuentes cooperantes privadas que destacaron a partir del año 2006 se encuentran: Asociación Para la Ayuda al Tercer Mundo – Fundación INTERVIDA, Fundación Ayuda en Acción, Foster Parents Plan Internacional y Cáritas Internacional. Asimismo, los países que financiaron la ayuda a través de sus fuentes privadas en orden de importancia, de acuerdo a los datos sistematizados de la APCI, se encuentran España, EEUU, Holanda y Alemania. 

LA COOPERACIÓN EN SU ENCRUCIJADA
Una de las principales conclusiones que se puede extraer es que durante el periodo analizado la pobreza y la extrema pobreza en el Perú no han sido los criterios principales que orientaron los recursos captados de la ayuda al desarrollo. Si a nivel nacional en el Perú, según los ODE, el principal objetivo es  “desarrollar una red de protección que resguarde el capital humano en situación de riesgo” (en otras palabras combatir la pobreza y la extrema pobreza); este objetivo no fue el primordial en ser atendido, ya que tan sólo concentro el 6.7% del total de la ayuda al desarrollo recibido por el Perú entre el 2005 al 2007, según los datos analizados. Esto nos conlleva a concluir que, la ayuda al desarrollo canalizada a sectores de pobreza y extrema pobreza ha tenido escasa incidencia.

Se percibe una concentración de los recursos captados de la ayuda al desarrollo en departamentos que no tienen alto índice de pobreza y extrema pobreza. Cuatro  departamentos más pobres y extremos pobres de Perú (Huancavelica, Apurímac, Puno y Huanuco), de acuerdo a la información del INEI-2007, juntos tan sólo concentraron el 12.6% de toda la ayuda captada entre el 2004 al 2009 a diferencia del departamento de Lima que por sí solo concentro el 13% de la ayuda en el mismo periodo del tiempo. Esta concentración de recursos de la ayuda al desarrollo en el departamento de Lima se podrían dar por diversos factores, entre algunas ensayamos: a) Lima como capital del país concentra la tercera parte de la población del Perú, por lo que la ayuda se dirigiría a las zonas urbanomarginales donde hay considerable población en situación de pobreza; aunque esto es relativo, dado que no existe información que dé certeza si efectivamente la ayuda se dirige a estos sectores empobrecidos; b) Los departamentos más pobres y extremos pobres del país se ubican en la zona del ande peruano, que tiene una geografía agreste y vías de comunicación muy limitadas; esta realidad condiciona la intervención de las ONGs, los organismos multilaterales y al propio Estado mediante la APCI, para emprender  proyectos y programas de desarrollo que permitan revertir los altos índices de pobreza y extrema pobreza de sectores de la población asentados en estas zonas; y c) En la capital existe mayor capacidad de gestión de los recursos de la ayuda al desarrollo, porque gran cantidad de ONGs, organismos multilaterales y la misma APCI tienen instaladas sus  oficinas como centros de operación; además, es una realidad que la mayor cantidad de los profesionales cualificados en la cooperación internacional, viven en la capital y sólo se desplazan a todo el país para realizar trabajos de consultorías.

Los informes anuales que publica la APCI sobre la situación y tendencias de la cooperación internacional en el Perú, si bien es cierto son importantes esfuerzos, su información contenida es general y no refleja un trabajo articulado con los gobiernos regionales en cada departamento. No existen datos publicados, ni en la página web ni en los informes, para realizar un agudo análisis a nivel departamental y conocer cómo y a qué lugares se ha canalizado la ayuda y mediante qué entidades. A nivel departamental,  existe el riesgo de estar cayendo en la misma situación y dinámica actual que se refleja a nivel nacional con la concentración de recursos en la capital: no hay la certeza de que los recursos de la ayuda que se distribuye a nivel departamental estén llegando a los lugares más empobrecidos de cada departamento, o a lo mejor tan solo se están canalizando a las zonas periurbanas de cada capital de departamento. Por este motivo es necesario que desde la APCI, se implemente un sistema de gestión del flujo de la cooperación a nivel departamental en la cual los gobiernos regionales sean quienes cumplan el rol fundamental de articulación y priorización de sectores a donde debería canalizarse la ayuda de acuerdo los planes estratégicos de desarrollo; la necesidad es mayor aún si como se ha constatado prácticamente el 50% de la ayuda al desarrollo la gestionan los organismos no gubernamentales.

El nuevo escenario de la economía en el país, de sostenido crecimiento económico a lo largo de la última década por sobre el 5% del PIB, está conllevando a que el Perú ya no sea un país prioritario para los donantes. Países como Holanda, Japón, Italia, Alemania, e incluso EEUU; tradicionales países donantes de la ayuda; en la última década ya empezaron paulatinamente a retirar su ayuda hacia el Perú invisibilizando los altos niveles de desigualdad a nivel departamental. Ésta ha de ser una tarea pendiente del propio Estado y los Gobiernos Regionales: aunar esfuerzos para hacer visible esa exclusión social y desigualdad entre las regiones de la costa, sierra y selva. Dada la condición de país de renta media alta, que es como clasifica al Perú el Banco Mundial y sirve de referencia a los países donantes para canalizar la ayuda, es de imperiosa necesidad plantear alternativas que cuestionen la sola referencia a la renta per cápita como elemento que condiciona la clasificación de los países, pues esta manera de medir el nivel de “desarrollo”  de los países es perniciosa porque no permite ver la realidad concreta de cada departamento.

Si la ayuda al desarrollo en el año 2004 representó el 2.9% del presupuesto nacional, y para el año 2008 tan sólo representó el 0.5%; existe la necesidad de priorizar lo urgente y lo necesario. Si con los recursos de la ayuda al desarrollo que capta el Perú no se puede atender los múltiples problemas, la ayuda debería servir para combatir los problemas más neurálgicos del país como la desigualdad, la exclusión social y la extrema pobreza; esto implica apostar no por proyectos anuales o bianuales, sino por programas de 4 a 6 años en las zonas más empobrecidas en coordinación estrecha con los gobiernos locales.  Si la política es el arte de hacer posible lo necesario, se debe hacer posible lo urgente, y lo urgente en el Perú es atender a los pobres y extremos pobres porque es una cuestión, no de “necesidades insatisfechas”, sino de derechos humanos.

*  Comunicador Social, egresado de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco-Perú y becario del MAEC-AECID. La presente investigación fue realizada para optar el Master en “Desarrollo y Cooperación Internacional” 2010-2011 impartido por el instituto HEGOA de la Universidad del País Vasco - España.  
[1] El informe de Desarrollo Humano 2010 para América Latina y el Caribe 2010 del PNUD, precisamente aborda de manera contundente y disecciona esta problemática generalizada en la región bajo el título “Actuar Sobre el Futuro: romper la transmisión intergeneracional de la desigualdad”.
[2] Perú en la última década ha registrado un crecimiento económico promedio del 5% anual de PBI y en el último informe del PNUD 2010 se ubica en el puesto 63 como país de IDH medio alto; sin embargo, cuando se le aplica el IDH por desigualdad, retrocede 26 puestos; vale decir que, a pesar de sus sostenido crecimiento económico, es el país más desigual de Latinoamérica.
[3] Los Objetivos de Desarrollo Estratégico fueron establecidos con el propósito de contar con un documento que oriente la cooperación internacional captada por el Perú a partir de las diversas estrategias nacionales, sectoriales y regionales; es así que, los ODE, unifica los criterios y sintetiza las prioridades mediante 12 objetivos estratégicos y un total de 86 metas intermedias que forman parte de dichos objetivos. Los ODE están articulados en cuatro ejes fundamentales: seguridad humana, institucionalidad, desarrollo humano y competitividad sostenible.
[4] Para el análisis del análisis del flujo de la cooperación internacional orientada según los ODE desde el año 2005 hasta el año 2007, no se ha considerado los datos de los años 2008 y 2009, dado que en las publicaciones respectivas  por parte de la APCI, no contemplan estos desgloses de criterios de orientación a nivel nacional. 

lunes, 5 de septiembre de 2011

Espacios de dialogo y encuentro desde la UNASUR
LUCHA CONTRA LA DESIGUALDAD Y UNIDAD REGIONAL ANTE LA CRISIS

Por Alfonso Mendoza Huamán*

Ineludiblemente nos encontramos en un contexto de profundos cambios globales donde los Estados no están exentos de su participación en el sistema macroeconómico y político, pues en sí mismos, se constituyen también como agentes de esas transformaciones trascendentales que ha rebasado su capacidad. Ya no se puede seguir apreciando como una isla o entes antagónicos el rol del Estado en las dinámicas globales. La complejidad y los ensamblajes(1) a los que estamos asistiendo actualmente es de gran magnitud e incontrolable que está conllevando a la integración regional de los Estados, como es el caso de América Latina.

Precisamente, esa nueva lógica de estructura ha conllevado a constituir desde el 2008 la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), entrada en vigor a partir de marzo de 2011 mediante la aprobación del Tratado Constitutivo, e integrado actualmente por 12 países latinoamericanos (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Chile, Guyana y Surinam); convencidos de que “la integración y la unión suramericanas son necesarias para avanzar en el desarrollo sostenible y el bienestar de nuestros pueblos, así como para contribuir a resolver los problemas que afectan aún a la región, como son la pobreza, la exclusión social y la desigualdad social persistentes”, y con el objetivo de construir un modelo de integración cultural, social, económica y política con prioridad en la formulación de políticas públicas dirigidas a eliminar la desigualdad socioeconómica, lograr la inclusión social y procurar la participación ciudadana, fortaleciendo la democracia, la soberanía y la independencia de los Estados en pro de la “gobernanza” (capacidad financiera y administrativa) y “gobernancia” (capacidad política) de los Estados para generar una mayor cohesión y legitimidad a nivel regional y global.

En ese marco de integración regional, el pasado 28 de julio, día de la celebración del 190 Aniversario de la Proclamación de la Independencia del Perú y día de la asunción al poder del flamante Presidente de la Republica Ollanta Humala Taso; se desarrolló la Reunión Extraordinaria de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la UNASUR en la capital Lima. La Secretaria General, María Emma Mejía, explicó que en esta reunión, que es la primera desde que se aprobó el tratado constitutivo de la UNASUR en marzo pasado, se tomó como prioridad los temas sociales, a fin de luchar contra la desigualdad entre los países del continente. “Renovamos así nuestra plena confianza en la capacidad creadora de la UNASUR para afrontar con éxito los retos del presente en la certeza de que, juntos, lograremos forjar un futuro de justicia social, equidad y bienestar para nuestros pueblos”, indicó desde Palacio de Gobierno.

En la declaración, denominada “Compromiso de la UNASUR Contra la Desigualdad”, los presidentes acogieron de manera positiva la sugerencia del Gobierno de Perú de efectuar, en el segundo semestre de 2011, en la ciudad del Cusco, una reunión de alto nivel con la participación de funcionarios y reconocidos expertos. En la cita de jefes de Estado en el Cusco se abordarán temas de políticas sociales, desarrollo humano y de integración “cuyos aportes y conclusiones serán valiosos insumos para la elaboración de la Agenda de Acciones Sociales Prioritarias, que estamos empeñados en impulsar”, enfatizó su secretaria general, María Emma Mejía.

Asimismo, el pleno saludó y alentó los avances del Consejo Suramericano de Desarrollo Social, en particular el Plan de Trabajo 2009-2011 y la creación de grupos de trabajo orientados a fomentar la cooperación en áreas estratégicas como la seguridad alimentaria, el combate al hambre y la protección, promoción y seguridad social. Al mismo tiempo, y con el objetivo de consolidar esos avances y otorgar mayor prioridad al desarrollo social en el proyecto de integración suramericana, se instruyó al Consejo de Desarrollo Social a estructurar y coordinar los elementos del referido Plan de Acción y de la agenda de acciones sociales prioritarias para su evaluación y posible adopción en la reunión ordinaria del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de 2012, que será realizada también en Perú.

MEDIDAS URGENTES ANTE LA CRISIS INTERNACIONAL
Ante la situación de incertidumbre y crisis económica internacional que amenaza a la región, los ministros de Hacienda de la UNASUR se reunieron con carácter de urgencia el pasado 05 de agosto en Lima para discutir y acordar medidas conjuntas para enfrentar los desafíos que atraviesan sus respectivas economías.

En la reunión, que fue anunciada el 28 de julio pasado en Lima por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, participaron los ministros de Argentina, Brasil, Colombia, Guyana, Uruguay y Perú, así como altos representantes de la citada cartera de los otros países miembros del grupo de integración regional de las naciones de América del Sur.

Motivados por esta misma incertidumbre de crisis internacional, los Ministros de UNASUR vienen analizando la creación de un fondo de rescate con el objetivo es combatir los ataques especulativos contra alguno de los países miembros. Desde el organismo se invocó a crear instituciones globales en el bloque regional promoviendo la integración.

En la reciente reunión de ministros de Economía y presidentes de los bancos centrales de los países de la UNASUR en Buenos Aires, convocada para adoptar acciones que permitan proteger a la región de la debacle internacional; el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, en Buenos Aires, aconsejó que “Tenemos que trabajar en instituciones para Sudamérica porque las instituciones globales demostraron tener una sola visión de la economía mundial, como pasó con el Fondo Monetario, y eso no fue bueno”, por ello, la UNASUR debe estar “muy atenta” a la crisis financiera internacional pero no debe adoptar “medidas rimbombantes” sino promover la integración y crear instituciones regionales. “Tenemos el FLAR, que es una institución que ya existe, es pequeña pero ya existe, y seguramente puede ser un paso intermedio”, afirmó el ministro argentino en referencia al Fondo Latinoamericano de Reservas, con sede en Bogotá, creado en 1978 y conformado actualmente por Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela.

Si la democracia es indispensable para la gobernanza global, es imperativo aunar esfuerzos para reducir las brechas de desigualdad y el alto índice de pobreza persistentes. Indudablemente, el Estado y las dinámicas globales no deberían ser una expresión de la desigualdad y la opresión, sino escenarios donde podamos interactuar como seres humanos capaces de convivir en este mundo global, si en ese objetivo confluyen todos los Estados latinoamericanos, la integración regional mediante la UNASUR es una gran oportunidad para fortalecer la posición de América Latina a nivel mundial, ¡en hora buena!

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* Comunicador Social y aspirante al “Master en Desarrollo y Cooperación Internacional” 2010-2011 impartido por HEGOA de la Universidad del País Vasco – España.
(1) La socióloga neerlandesa Saskia SASSEN, acuña el término “ensamblaje” para referirse a las acciones legales de carácter internacional, el espacio de operaciones transnacionales de las empresas, las redes globales de centros financieros para las transacciones y las reivindicaciones activistas de carácter global altermundista; todos ellos fenómenos de la globalización que han rebasado la autoridad, la territorialidad y los derechos en la concepción clásica del Estado.

jueves, 2 de junio de 2011

ENTRE LA SOLEDAD Y LA MELANCOLÍA CON “EL ALMA QUE SUFRIO DE SER CUERPO”
"A partir de este sembrador se inicia una nueva época de la libertad, de la autonomía poética, de la vernácula articulación verbal", es la frase con la que el gran intelectual peruano Antenor Orrego, encumbra la poesía de Cesar Vallejo cuando publicó su primera obra poética “Los Heraldos Negros”; magnífica obra poética que encarna en cuerpo y alma el humanismo de “El alma que sufrió de ser cuerpo”.  Para quienes somos amantes del buen verso y la buena prosa, Vallejo es un arquetipo celestial  insoslayable ¡ESENCIA POÉTICA Y LENGUA PROLÍFICA QUE EMANA DE SU CARNE Y DE SU ÁNIMA!
Montparnasse, Montparnasse… cuánto añore llegar a tu lecho en el cementerio de Monstparnasse aquella tarde parisina de otoño. Aquella tarde, domingo de resurrección, añoraba susurrar con herejía a mi dulce amada …“en esta noche tú te has crucificado, sobre los dos maderos curvados de mi beso, y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado, y que existe un viernes santo más dulce que este beso”, nunca te encontré, hasta que la tarde dio paso a la noche de la Ciudad Luz cómplice de mi frustración y tuve que abandonar el Montparnasse, cabizbajo, meditabundo y abatido.
Lunes fue mi resurrección. Desde el Valle de  Sévres, pasando por La Défonse hasta el cementerio de “El Sur” o Montparnasse en un viaje subterráneo por el metro gris serpenteante de Paris, llegue en la aurora de aquel lunes apologético dispuesto a reencontrarme con la inspiración de mis momentos de soliloquio. Efectivamente, Cesar Vallejo yacía en su lecho, desde aquél lejano 15 de abril de 1938; y también me percaté del verso a los pies de su lecho que su amada Gerorgette le había dedicado seguramente con todo el dolor de su idilio sempiterno …”J'ai Tant Neige Pour Que Tu Dormes”, “He Nevado Tanto Para Que Duermas” decía; expresión del sentimiento más puro y sublime por el amor que se fue para vivir en la eternidad. Ese mismo amor, puro y sublime, que me invoca volver.
 Hoy te recuerdo Vallejo, nuevamente en otra noche lúgubre, en dulce compañía de la siempre abrumadora “soledad” y con una magnifica vista desde Artasamina hacia el Gran Bilbao que ya descansa plácidamente a los pies de La Ría, para otra jornada euskalduna.  Hoy te recuerdo porque siento, lo que sentías tú seguramente cuando añorabas a ese tu gemelo corazón, tu hermano Miguel que se fue “aquella noche de agosto al alborear”; siento y deseo volver porque también para mí ya cae sombra en estas tardes extintas de Bilbao, y también hago falta sin fondo en mi añorado hogar donde me esperan las razones de mi vivir …“Y cuándo nos veremos con los demás, al borde de una mañana eterna, desayunados todos! Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde yo nunca dije que me trajeran” …y ahora yo os vuelvo de decir, lo que os dije aquella lejana noche de setiembre cuando sembré melancolías en tu ser entre charcos de sollozos ¡PRONTO HE DE VOLVERTE A VER ...VIDITA DEL ALMA!


martes, 7 de diciembre de 2010

REORIENTANDO LA HISTORIA ECONOMICA MUNDIAL

Por Alfonso Mendoza Huamán*

 Definitivamente la historia es un proceso motivado por fuerzas humanas en el afán de conocer y explicar los fenómenos y los cambios trascendentales desde los albores de la humanidad que nos permita entender la realidad actual. Sin embargo, esos cambios y fenómenos, que de hecho existieron, no siempre han sido abordados, elaborados y difundidos bajo una concepción realista y ética; es decir, la historia en muchos casos ha sido abordado paramétricamente a fin de que sean un instrumento de persuasión política e ideológica para legitimar el poder de una país, región, imperio, etc. En esas mutaciones históricas, para bien o para mal, contribuyeron una pléyade de intelectuales a nivel mundial con diferentes grados de Influencia para entender, lo que en esta ocasión me planteo abordar, “La Historia Económica Mundial”.
Uno de esos intelectuales trascendentales con influencia determinante en el globo terráqueo es el conspicuo economista y sociólogo alemán André Gunder Frank, quien mediante su obra apologética “RE-ORIENTAR: La economía global en la era del predominio asiático” proporciona con una visión heterodoxa “fundamentos para edificar una historia económica mundial de la Edad Moderna desde una perspectiva y una comprensión más humanocentrica de la sociedad”[1]. Obra y aporte intelectual que deseo comentar de manera sucinta lo que he considerado más relevante.
 
ESPEJISMOS EN LA CONCEPCIÓN DE LA REALIDAD
De inicio, la tesis que nos plantea Gunder Frank es “rebatir los paradigmas eurocéntricos heredados contraponiéndoles un paradigma global más humanocentrico”[2]. Pues sí, cuasi de manera universal están sentadas, oleadas y sacramentadas que, las concepciones del conocimiento y la historia moderna y contemporánea proviene de los europeos; creyéndose que Europa y Occidente fueron y son el centro del mundo, la cuna del “desarrollo”, la cultura, la innovación y todo aquello que se ha venido a llamar modernidad. Es de amplia aceptación esta teoría eurocéntrica y se ha rebatido muy poco al respecto; no quepa la incógnita, es herejía pensar que las cosas puede que hayan sido de otra manera y que haya habido sistemas económicos predominantes antes de ese “milagro económico” del siglo XIX del que tanto nos hablan. Esta concepción teórica amorfa incluso ha sido abrazada por intelectuales muy influyentes de su época hasta la contemporánea como: Carlos Marx, Adam Smith, David Hume, Weber, Durkeim y otros ¿casualidad, equivocación o premeditación colectiva para tergiversar la realidad?. Pues todos ellos y demás intelectuales reputados conciben como hechos históricos y trascendentales en la historia universal de la humanidad el descubrimiento de América y el paso a las Indias Orientales por el Cabo de Buena Esperanza, tanto es así que la gran mayoría de historiadores registran que hacia 1500 comenzó la formación del Primer Orden Económico Mundial ¿Espejismo o realidad?

¿Cómo concebir entonces el auge de la economía oriental en Song, China y el largo periodo de expansión a inicios del siglo XV en el este y sudeste de Asia, que influyó en el sur y oeste, posteriormente se articuló con el comercio africano y europeo? Es una clara muestra de que simplemente no han querido o no se quiere incluir en la historia de la economía internacional a esta parte del mundo. ¿Debemos pensar como Marx y llamarlo simple “despotismo oriental” y considerar que Asia estaba más atrasado que Europa? Frente a esta disyuntiva, las expresiones del economista y político argentino Aldo Ferrer son categóricas cuando menciona que “el conocimiento acumulado, a lo largo de los siglos, por los sabios y tecnólogos chinos, árabes, persas e indios fue transferido sin regalías ni patentes a los pueblos cristianos de Europa. Esta trasferencia fue una de las bases fundacionales del Renacimiento. Desde entonces, la ciencia y la tecnología europeas dejaron de ser tributarias de las otras civilizaciones e iniciaron un despegue autónomo”[3].

Lo que a mi entender sí está claro es que el “descubrimiento” de América en 1492 y el paso a las Indias Orientales en 1498 fueron acontecimientos trascendentales sí, pero sobre todo para los europeos, pues el botín de oro y plata que habían despojado de América los colonizadores posteriormente, sobre todo entre los siglo XVI y XIX, fueron determinantes para el despegue europeo, pues principalmente la plata “se movió alrededor del mundo en una dirección predominante hacia el este cruzado del atlántico, pasando por Europa, cruzando el Océano Indico y hacia el oeste cruzando por el Pacifico desde América y Japón”[4]; es así que, estos ingentes recursos saqueados se constituyeron en la palanca del proceso de innovación tecnológica e industrialización para Europa y occidente durante el siglo XIX y XX. A todo esto, también considero importante resaltar que los europeos antes del siglo XVI ya pretendían insertarse en la economía oriental mediante algunas cruzadas y que ese anhelo les obliga a buscar otros horizontes, era evidente que no querían quedarse relegados a nivel mundial ni muchos menos, y es ahí cuando se topan con “las indias” de América; eso nos lleva a razonar que los europeos sabían que había una economía comercial importante en el oriente en la cual querían insertarse sí o sí y vaya que lo consiguieron a inicios del siglo XIX, tres siglos demoraron o más bien prepararon su arremetida.  

TRES SIGLOS DE ESPERA PARA EL DESPEGUE
En definitiva, la estrategia de todo por la nada es lo que hizo Europa entre los siglos 1500 y 1800. El oro y la plata a partir del siglo XVI es determinante para entender estos cambios estructurales, es en esta época cuando la política de los estados nacionales europeos comenzó a ser política económica orientadas a proteger el mercado interno, promover la actividad empresarial y respaldar con la fuerza  y la industria naval la conquista de nuevos mercados; y claramente la visión fue: dada las circunstancias de la bonanza del oro y la plata, fijar la mirada en el oriente asiático. El dinero proveniente de América fue decisivo en esta época para la expansión productiva en la economía mundial y la innovación tecnológica para enfrentar todo este proceso.

Gunder Frank hace entrever que entre 1400 y 1800 se manifiesta un auge económico importante en Asia, propiamente en la India, el Sur Este Asiático y China; evidentemente, en el transcurso de estos años se presentan crisis temporales que no necesariamente lo concebían como sinónimo de ruina o catástrofe, sino todo lo contrario, oportunidad de renovarse para seguir creciendo. Aun así, es propiamente el año de 1757 cuando se inicia la inflexión en India, que fue la primera economía asiática en sucumbir ante la economía europea y occidental, principalmente porque los europeos estaban haciendo una competencia con mano de obra esclava proveniente de América en la explotación de productos estratégicos como: el algodón, el café y azúcar; que junto a la inyección de plata por doquier en el mercado asiático la hicieron declinar. Esta situación de crisis fue aprovechada por los europeos y acometieron por todos los flancos: en el aspecto ideológico, político y económico; a fin de lograr el ansiado protagonismo mundial hasta que lo lograron. Tres siglos demoraron para desplazar a la economía asiática y el último en sucumbir fue China por similar situación de economía asfixiante y política colonizadora.  ¿Si era tan débil supuestamente esa economía asiática, cómo es que demoraron tanto los europeos y occidentales para desplazarla? Los argumentos que plantea Gunder Frank son contundentes al momento de hacer un análisis sobre esta interrogante; entonces, sí existía sistema y economía mundiales antes que Europa y Occidente emergieran, para que posteriormente Francia y Gran Bretaña lograran ser las dos potencias atlánticas que fueron en el escenario europeo internacional entre el siglo XIX e inicios del XX.

VISIBILIZANDO MÁS ALLA DEL EUROCENTRISMO
Es en este contexto, de salto cualitativo en la economía, política e ideología, que surgen toda esta andanada de intelectuales, que ya se mencionó líneas arriba, con la “revolución del conocimiento” científico de ideas sobre la sociedad y el hombre que se ha venido a llamar “revolución industrial”; esta parte última es la historia que mayormente casi todos hemos conocido por nuestra imposibilidad de visibilizar más allá de nuestro eurocentrismo. “Por mucho que la  “inversión” europea y el “triángulo” atlántico puedan haber contribuido a la participación europea en la acumulación mundial, desde una perspectiva económica mundial la contribución de Asia fue todavía mayor. Eso fue así al menos por dos razones: Para comenzar y todavía a través de este período moderno inicial hasta al menos 1800, la productividad, la producción, y la acumulación fue mayor en Asia que en otras partes del mundo. Incluso era mayor en cualquiera de las dos o más partes “regionales” de Asia que en ninguna otra “región” del mundo”[5].

A manera de conclusión, Gunder Frank nos invita y persuade a concebir una historia global, universal, que pueda ofrecer la base historiográfica para una mejor teoría social para aceptar la diversidad en la unidad y celebrar la unidad en la diversidad. Se podrá discrepar sobre estas ideas y argumentos valederos heterodoxas; que de hecho enriquecerían el debate, pero lo que no se puede negar es que había una emergente economía mundial asiática de gran escala antes del “milagro económico” europeo. Al conocer las ideas principales de esta obra de Gunder Frank, me invita a reorientar la mirada histórica y replantear ciertas concepciones que parecían ya establecidas, y para ello es preciso entender que la historia no sólo es oficio de panteoneros, sino, y sobre todo, es un obligación conocerla en su real magnitud por todos y todas quienes de alguna u otra manera generamos y promovemos procesos de cambio social para entender e interpretar nuestra realidad tal cual.



*  Comunicador Social, egresado de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco-Perú
   Alumno del “Master en Desarrollo y Cooperación Internacional” impartido por HEGOA de la Universidad del País Vasco
   BECARIO DEL MAEC - AECID
[1] Gunder Frank, Andre. “Re-Orientar: La economía Global en la Era del Predominio Asiático” (Traducción de Pablo Sánchez León). España: Universidad de Valencia. 2008, p. 32.
[2] Ibid, pag. 34.
[3] Ferrere, Aldo. “Historia de la Globalización: orígenes del orden económico mundial”. Fondo de Cultura Económica. 1996, p. 399. 
[4] Gunder Frank, Andre. Ensayo “Globalización, no occidentalización” disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/libros/unesco/gunder.rtf  
[5] Gunder Frank, Andre. Ensayo “Globalización, no occidentalización” disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/libros/unesco/gunder.rtf